martes, 27 de marzo de 2012

DEFICIENCIA DE YODO EN EUROPA

 Este artículo es una comunicación actual de EUFIC 

(Consejo Europeo de Información sobre Alimentación).



En la Asamblea Mundial de la Salud de 1992, los países europeos se unieron con el objetivo de eliminar las enfermedades causadas por la deficiencia de yodo. 
Después, en 2002, las Naciones Unidas establecieron otro objetivo: la erradicación, para el año 2005, de la deficiencia de yodo. 


En la actualidad, y pese al notable avance logrado en las dos últimas décadas, la amenaza de la deficiencia de yodo sigue estando presente en Europa. ¿Por qué es importante el yodo, y qué se puede hacer para resolver este problema de salud pública?
El yodo en el organismo


El yodo es esencial para la producción de hormonas tiroideas y participa en el metabolismo energético. 



La insuficiencia de yodo da lugar a hipotiroidismo, una enfermedad caracterizada por aumento de peso, debilidad y agrandamiento de la glándula tiroides (dicho agrandamiento se denomina “bocio”).

La deficiencia de yodo constituye un importante problema de salud pública, especialmente en mujeres embarazadas, bebés lactantes y niños pequeños y en edad escolar, ya que una deficiencia prolongada durante el desarrollo provoca lesiones cerebrales irreversibles y retraso mental. 


Fuentes de yodo en los alimentos

Hay muchos alimentos que no contienen yodo; en cambio, en otros, como el pescado, el marisco, las algas marinas y los productos lácteos (gracias a que se enriquecen con yodo los piensos de animales), el yodo está presente en mayores cantidades.

El contenido en yodo de los alimentos difiere en función de la ubicación geográfica, a causa de las diferentes cantidades de yodo presente en los suelos y en el agua marina.

La sal yodada es una importante fuente de yodo en la dieta en todo el mundo, pero el uso de esta sal varía mucho en Europa.

En los casos en los que se utiliza sal yodada en la producción de alimentos, aquellos que presentan un contenido en sal relativamente alto, como el pan, las salchichas y el queso, así como los “snacks” (tentempiés) salados y determinadas comidas preparadas, pueden contribuir notablemente a la ingesta de yodo procedente de los alimentos.

Ingestas recomendadas e ingestas reales

La Unión Europea (UE) ha establecido una ingesta diaria recomendada de 150
µg de yodo en personas adultas, estando la ingesta máxima recomendada en 600µg diarios.

En 2007, la OMS calculó que la ingesta de yodo era adecuada en 19 países europeos, lo que representaba un avance respecto a 1993, en que sólo era adecuada en 2 países.

Sin embargo, en 13 de los 40 países europeos evaluados, persistía la deficiencia de yodo.

Es necesario poner mayor énfasis en lactantes y en niños pequeños y en edad escolar, ya que se trata de una población particularmente sensible a la deficiencia de yodo.

En 2004, la OMS calculó que el 43% de los niños europeos de edades comprendidas entre los 6 y los 12 años no ingerían suficiente yodo, y en un estudio llevado a cabo en el Reino Unido en 2010, con niñas en edad escolar, se encontró que el 51% de las niñas evaluadas padecían deficiencia de yodo.

Los vegetarianos, las personas a quienes se les han prescrito dietas bajas en sal y las personas alérgicas a los lácteos o al pescado pueden necesitar yodo adicional.


La sal yodada

La sal yodada, cuyo uso se ha generalizado, ha sido la solución más rentable y satisfactoria para la prevención y el tratamiento de la deficiencia de yodo en todo el mundo,

Sin embargo, el uso de la sal yodada es obligatorio en pocos países europeos y la legislación varía de un país a otro. 


En 2007, sólo 17 de 40 países europeos tenían en vigor programas nacionales en los que se promovía el empleo de sal yodada.
Es posible que el uso de esta sal esté en auge, ya que en 2007 se consumía sal yodada en el 39% de los hogares de los países centroeuropeos y del Este de Europa, frente a un 27% de los hogares en 1994.


Por otro lado, los consumidores europeos ingieren menos sal, sobre todo a raíz de las iniciativas de salud pública encaminadas a prevenir la tensión arterial alta y las enfermedades cardiacas.

En los últimos 50 años, el consumo de sal en Europa se ha ido reduciendo hasta la ingesta media actual, que está en torno a 8–12g al día, y desde el ámbito de los servicios de salud pública se han realizado recomendaciones que abogan por un consumo diario de 5–6g.

A la hora de dar recomendaciones resulta difícil conseguir un equilibrio entre la reducción de la ingesta de sal para prevenir enfermedades y el aumento de la ingesta de sal yodada.

Además, los consumidores ingieren sal procedente sobre todo de alimentos procesados, más que sal de mesa, lo que hace necesario que la industria alimentaria asuma las regulaciones en materia de sal yodada.


Suplementos y enriquecimiento 

Aunque la sal yodada es la principal solución al problema de la deficiencia de yodo, hay otras alternativas.

Se han empleado con éxito suplementos de yodo en las poblaciones con mayor riesgo, como las mujeres embarazadas.
En Rumanía, el aceite yodado ha sustituido satisfactoriamente a la sal yodada, y en Italia (Sicilia) se emplea agua yodada.

Mirando más allá de Europa, en China se ha añadido yodo al té, y en Guatemala y Sudán se ha probado el azúcar yodado.

Además, el aumento del contenido en yodo de los piensos destinados a animales puede elevar indirectamente el contenido de yodo de los productos lácteos, de manera que, actualmente, la leche rica en yodo contribuye notablemente a la ingesta de yodo procedente de los alimentos en el Norte de Europa y en el Reino Unido.

martes, 20 de marzo de 2012

LA DIETA MEDITERRÁNEA AYUDA A NUESTRO CORAZÓN AUNQUE NO SE PIERDA PESO


Una investigación reciente, liderada por la Dra. Meghana Gadgil de la Universidad de Johns Hopkins (Baltimore, EEUU), afirma que la grasa insaturada de alimentos como el aguacate, el aceite de oliva y los frutos secos aumenta la capacidad del organismo de utilizar la insulina

 
"Una acción reducida de la insulina puede llevar a la diabetes, un factor de riesgo de la enfermedad cardíaca".
Se examinaron 3 tipos distintos de dietas equilibradas que consumieron 164 personas hipertensas pero que no tenían diabetes. Las tres dietas eran ricas en carbohidratos, proteínas o grasas insaturadas como las del aceite de oliva.
 
Los participantes consumieron cada una de las 3 dietas por 6 semanas de seguido, con 2 a 4 semanas de descanso entre cada dieta. Se usaron muestras de sangre para monitorizar los niveles de insulina y glucosa.
La dieta rica en grasas insaturadas mejoró el uso de insulina significativamente más que la dieta rica en carbohidratos, que contenía carbohidratos refinados como pasta y pan blanco.
 
Este efecto beneficioso de la dieta de grasa insaturada ocurrió a pesar de que los participantes no perdieron peso.
"Muchos estudios anteriores han observado cómo el cuerpo mejora el uso de la insulina cuando se pierde peso", pero con este estudio se observó como el peso se mantenía estable para poder aislar los efectos de los macronutrientes. 
 
Los investigadores dijeron que los hallazgos muestran que los cambios dietéticos pueden mejorar la salud cardiaca entre los que están en riesgo de enfermedad cardiovascular, aunque no pierdan peso.

lunes, 19 de marzo de 2012

SIMIT "EL PAN TRADICIONAL TURCO"


 El Simit es un pan crujiente y circular (con forma de rosca), que se decora con semillas de sésamo  o nigrella, y es tradicional de Turquía y algunas zonas de Grecia.


 
Las características del Simit en cuanto a tamaño, textura crujiente, tostado, sabor, etc, varía en función de la ciudad donde se elabore.
 
Por ejemplo, en la ciudad de Esmirna, el Simit es conocido como "gevrek" (que siginifica 'crujiente').

El simit se suele comer solo, sin embargo en el desayuno se puede acompañar con jalea, mermelada o queso.
 
El simit o koulouri se suele vender en puestos ambulantes, o puestos callejeros que portan un trolley con varios simit.
  
Se suele vender también en las calles, por personas que colocan bastantes unidades de Simit sobre una tabla y que son llevados encima de sus cabezas y al grito de "Taze simit!"/"Taze gevrek!", en Esmirna, que significa “Simit tierno”.
 
El precio medio de una unidad de Simit en Estambul es de 25 centimos de Euro, (0,50 liras turcas).


 
Vídeo "Historia y elaboración del Simit"

sábado, 17 de marzo de 2012

MALNUTRICIÓN EN EUROPA

 Este artículo es una comunicación actual de EUFIC 
(Consejo Europeo de Información sobre Alimentación).
 
Cuando el cuerpo no obtiene la cantidad adecuada de energía, proteínas, vitaminas y otros nutrientes necesarios para mantener la salud y el funcionamiento normal de los órganos, hablamos de malnutrición.
 
El término "malnutrición" suele evocar imágenes de inanición, asociadas, por lo común, con los países en vías de desarrollo. No solemos darnos cuenta de que también existen estados nutritivos deficientes en regiones del mundo donde abunda la comida.
 
Desde la OMS se define la "Malnutrición" como “el desequilibrio entre el suministro de nutrientes y de energía a nivel celular y la demanda o necesidad que el cuerpo tiene de los mismos para asegurar el crecimiento, el mantenimiento y las diversas funciones concretas.
 
Puede afectar tanto a personas obesas y con sobrepeso, pero en este artículo se refiere específicamente a quienes están malnutridos a causa de la desnutrición. 

La pérdida de nutrientes puede verse acelerada por diferentes causas como, entre otras: diarrea, disfunción intestinal grave, quemaduras, sudoración excesiva, hemorragias intensas, alteración de la función renal (o insuficiencia renal). 
 
De igual modo, la ingesta de nutrientes puede verse limitada por enfermedades, dietas radicales, lesiones graves, hospitalizaciones prolongadas, o por el consumo excesivo de sustancias como alcohol o drogas. 

En función de los nutrientes deficitarios o que se consuman en exceso, pueden aparecer diferentes alteraciones, pero hay algunos síntomas generales comunes, como la fatiga, mareos y pérdida no intencionada de peso. 
 


Cada año, 6 millones de niños mueren de hambre a causa de la malnutrición asociada a la desnutrición. 
El bajo peso al nacer y el insuficiente crecimiento intrauterino ocasionan 2,2 millones de muertes infantiles al año; por su parte, la ausencia de lactancia o la lactancia deficiente conllevan otros 1,4 millones de muertes. 
 
  • En Europa se calcula que 33 millones de personas presentan riesgo de malnutrición.
Hasta un tercio de los pacientes hospitalizados y atendidos en residencias corren riesgo de desnutrición, al igual que el 10% de las personas mayores de 65 años.

 
  • Los ancianos que viven solos en casa o en residencias de ancianos son especialmente vulnerables. 
  • las personas que padecen enfermedades crónicas, 
  • las personas pobres o que sufren exclusión social
  • las personas recientemente dadas de alta de hospitales
  • los individuos que están en fase de crecimiento rápido, como los lactantes y los adolescentes
  • las mujeres embarazadas, tienen mayores necesidades nutricionales que otras personas, y por ello son más sensibles a los efectos de una nutrición deficiente.
  • Los bebés prematuros constituyen un grupo de alto riesgo, y pueden necesitar quintuplicar o sextuplicar su peso para ser dados de alta del hospital. 
 
La malnutrición puede reducir la respuesta inmunitaria, y eso puede provocar un mayor riesgo de infecciones, una cicatrización deficiente de las heridas, retraso en en la recuperación de enfermedades y hospitalizaciones prolongadas. Otras consecuencias son la alteración del funcionamiento muscular, una peor calidad de vida, aumento de la mortalidad, y aumento del uso y de los costes sanitarios.

Se dispone de diversas herramientas de evaluación que ayudan a detectar el riesgo de malnutrición. Una de las herramientas de evaluación mejor conocidas, desarrollada en el Reino Unido, se denomina “Malnutrition Universal Screening Tool” (MUST, por sus siglas, o “Herramienta universal para la evaluación de la malnutrición”).
 
Otra herramienta es “Screening Tool for the Assessment of Malnutrition in Paediatrics” (STAMP, por sus siglas, o “Herramienta para la evaluación de la malnutrición infantil”).
 
  • En estudios en el Reino Unido y en los Países Bajos se ha hallado que alrededor de 1 de cada 4 pacientes corre riesgo de desnutrición en el momento de ingresar en el hospital, y que muchos más no son diagnosticados, a causa de una evaluación inadecuada
  • De igual modo, en el proyecto “nutritionDay” (“Día de la Nutrición”), en el cual se encuestaron a miles de pacientes de hospitales de toda la UE, se halló que menos de la mitad de los pacientes ingirieron todas las comidas que se les daban en sus estancias en los hospitales
 
Los niveles de concienciación respecto a los problemas nutricionales y conocimiento de los profesionales sanitarios entre quienes proporcionan atención sanitaria son bajos.  La malnutrición sigue siendo escasamente reconocida y no se la trata adecuadamente desde el punto de vista médico, pese a que existen pautas de tratamiento. Además, a menudo el tratamiento nutricional no está incluido en los presupuestos de la atención sanitaria ni de los servicios sociales.
 
En la UE, el coste del tratamiento de los pacientes que padecen malnutrición asociada a enfermedades es elevado: aproximadamente el doble de lo que cuesta tratar la obesidad y sus consecuencias.

Aunque puede haber estrategias en vigor para la prevención de la desnutrición, lo cierto es que se suele ignorar el apoyo nutricional como herramienta terapéutica de importancia para el tratamiento de los pacientes. 

 

Soluciones para quienes padecen malnutrición 

En un paciente con malnutrición crónica, puede no ser suficiente una dieta equilibrada que proporcione la energía y los nutrientes necesarios para una persona sana, ya que, para que el paciente recupere un estado nutricional adecuado, puede ser necesario aumentar los aportes nutricionales por encima de los establecidos para personas sanas y bien nutridas. 


 

En estos casos se puede complementar la dieta con suplementos nutricionales por vía oral (SNO), que son productos ricos en energía y nutrientes regulados y clasificados en la UE como “alimentos destinados a usos médicos especiales”. 


Una ingesta de entre 200 y 400 mililitros de los "SNO" puede contribuir sustancialmente a satisfacer los requerimientos de energía, proteína y otros componentes importantes, como las vitaminas.
 
Disminuyendo el problema de la malnutrición en Europa se conseguirá, a largo plazo, reducir los costes de la atención sanitaria y mejorar la calidad                                de vida de muchas personas.
 

*Cortometraje  “Malnutrition – Another Weight Problem” (“La malnutrición: otro problema de peso”)  .   
Realizado por "Nutrición Clínica y el Metabolismo" (ESPEN, por sus siglas en inglés), la Alianza Europea de Nutrición para la Salud (ENHA, por sus siglas en inglés) y el “Medical Nutrition International Industry group” (MNI, por sus siglas, o “Grupo Industrial Internacional de Nutrición Médica”).

viernes, 16 de marzo de 2012

ESTADO NUTRICIONAL Y DE SALUD DE NUESTROS MAYORES EN ESPAÑA

Os resumo una ponencia de D. Javier Aranceta Bartrina (Presidente de SENC, Sociedad Española de Nutrición Comunitaria), en la que nos habló de la situación actual de nuestras personas mayores en España, principalmente del aspecto nutricional, de su estado de salud, y del  entorno geriátrico.

En el año 2010 la esperanza de vida de las mujeres en España era de 83 años y la del hombre de 75,3 y esta diferencia de años entre la mujer y el hombre se da en todas las comunidades autónomas por igual.
 

España es un país con unos buenos indicadores de salud y estamos a la cabeza de esperanza de vida en la UE.

Al vivir más hay cada vez más porcentaje de adultos mayores (4ª edad) que viven más pero no mejor y que necesitarán institucionalización.
 

Hay supremacía de las instituciones privadas (4072) vs las públicas (1019). Actualmente están institucionalizadas alrededor de un 3% de la población y llegaremos en los próximos años a un 5%.


  • Hay un predominio de personas mayores de 80 años, un 70% de dependientes y 23% de personas con atención psicogeriátrica.
  • Y la mitad de los centros de titularidad privada son concertados.

 
Las personas institucionalizadas van en aumento. Entre 2000-2008 abrieron 379 centros públicos nuevos y se habilitaron más de 15000 plazas, pero esto sigue siendo insuficiente. 

Actualmente las personas mayores de 65 años constituyen un 17,5% y hay un 3% de institucionalizados. En 2020 alcanzará el 20% y un 5% de ancianos institucionalizados.


 



El colectivo de personas mayores 
se divide en 3 grandes bloques:

  1. personas mayores de 65 años activas y que quieren seguir siendo útiles a la sociedad.
  2. personas mayores de 75 años que se vuelven pasivos.
  3. personas de 85 o más años dependientes que requieren atención constante.
 

Problemas nutricionales de los mayores

Desde el punto de vista nutricional el colectivo es frágil. Se han descuidado tanto a nivel domiciliario como institucional los cambios fisiológicos o los cambios en el entorno que debían permitir ajustar la dieta y el estilo de vida, y llegamos a la necesidad de institucionalizarlos de una manera muy precaria.
 

En varios estudios se pone en evidencia que la malnutrición tanto subclínica como clínica se evidencia más en el colectivo de ancianos que, incluso, en el de pacientes psiquiátricos, oncológicos, etc. Desde atención primaria se detecta el 40% de pacientes con signos de malnutrición.
 

En una revisión reciente (publicada por la Asociación Española de Geriatría) se puede ver la prevalencia de desnutrición en diferentes niveles asistenciales:

Ancianos en domicilio: menos de 75 años: 3-5% y más de 75 años y enfermos discapacidad: 30%.

* Ancianos hospitalizados: 23-65%. Hospitalizados edad avanzada: 40-69%.

* Ancianos en residencias: 13,5% - 35% o 25%-60% según los estudios.


 ** Estos datos indican que la desnutrición se sale del contexto de lo que debería de ser un entorno desarrollado.

 
La malnutrición es un problema importante porque va a propiciar la susceptibilidad a las infecciones, una disminución a la respuesta a los tratamientos, aumenta los costos, la mortalidad y la morbilidad evitable. Y muchas de las situaciones podrían mejorarse en el tiempo con una buena nutrición.


Causas de la desnutrición

Son muchos los aspectos que condicionan el estado de malnutrición. Algunos son yatrogénicos -por pruebas excesivas-.
 
Otro punto importante es la polifarmacia, los nutrientes tienen interacciones entre ellos que es necesario conocer pero también la polifarmacia genera muchas interacciones con fármacos que no se absorbe bien, no se metabolizan bien o no se excretan bien.
A causa de la interacción entre el nutriente y el fármaco (que se toma de forma continuada y durante mucho tiempo) se genera distorsión en la acción farmacológica y distorsión en el estado nutricional.

 


Algunas de las causas que generan la desnutrición son:

-Mala calidad de la dieta por falta de conocimientos sobre lo que es una dieta adaptada al individuo. A medida que envejecemos necesitamos una dieta individualiza.

-Factores psicosociales (depresión, soledad, pobreza).

-Dificultades físicas: aspectos a tener en cuenta en los menús son las dificultades en la masticación, salivación o deglución. El nutricionista debe conocer cómo está el aspecto funcional de la cavidad oral en el mayor; también las discapacidades o minusvalías que dificultan la gestión, la compra o la preparación de las comidas.

-Factores fisiológicos: hay nutrientes que no se absorben igual que en la edad adulta (vitamina B12, hierro, vitamina D o folatos) y necesitamos mejorar la biodisponibilidad y cuidar que esos elementos estén en suficiente cantidad o si no recurrir a la suplementación.
Asimismo el sistema secretor (lágrimas, saliva, etc.) disminuye en volumen y capacidad enzimática y por lo tanto necesitamos menos volumen en cada toma y ampliar el número de comidas.
Otro factor es el estreñimiento, que es muy frecuente, y no solamente se puede solucionar con elementos farmacológicos. Hay que recordar que la falta de actividad física, el relax de la musculatura abdominal, la falta de costumbre, la falta de residuos, la falta de hidratación hacen que la impactación fecal sea más frecuente.

 

En relación al metabolismo basal con el envejecimiento se pierde masa muscular y hay una menor actividad física. Estos cambios en la composición corporal -que derivan, o pueden derivar en sarcopenia, si no cuidamos la alimentación y la actividad física de una manera específica- son un factor de riesgo importante hasta derivar en un anciano frágil y que puede tener una morbilidad y mortalidad prematura.



Objetivos de la intervención nutricional

Empezaremos a ser un país más avanzado nutricionalmente cuando tengamos claro que el alimento puede ser una herramienta terapéutica y de promoción de la salud en las personas -también en las personas mayores-, y que no solamente pueden vivir más o mejor sino que además podemos conseguir con una buena estrategia disminuir el consumo de determinados fármacos.

 
La alimentación debe ser agradable y confortable para los ancianos. Además la alimentación es un momento de socialización y de relación.

Desde el punto de vista de la intervención terapéutica necesitaríamos un buen gestor que individualizara al máximo la prescripción alimentaria, tener recursos para evitar la malnutrición y dar cobertura a otro tipo de tratamientos cuando hay sobrepeso, obesidad, ECV, cáncer, diabetes, osteoporosis, enfermedades degenerativas, etc.

 

Nutrición y procesos de envejecimiento

Hay algunos aspectos que se están estudiando:

-Ajuste calórico: Desde los años 40 se sabe que una dieta ligeramente hipocalórica alarga la vida. Por ejemplo: disminuyendo un 10-15% la energía y optimizando los nutrientes y micronutrientes conseguiríamos aumentar -en modelos animales- hasta el 40% la duración de la vida.

-Antioxidantes: envejecer es oxidarse y la dieta mediterránea tiene una alta capacidad antioxidante, y algunos nutrientes de manera concreta y espectacular. Elementos con alta capacidad antioxidante son las especias como la cúrcuma, valeriana, perejil, tomillo. Le seguirían las ciruelas pasas también con alta capacidad antioxidante.

- La actividad física y mental: también está demostrado que es beneficioso.
Lo que interesa es crear una plataforma alimentaria de excelencia para que nuestros usuarios vivan con un nivel mejor. 

Datos del Libro Blanco del Anciano

En el estudio realizado en la Universidad de Navarra (Libro Blanco del Anciano publicado en 2004) se observan datos de interés.

Por ejemplo el número de comensales por mesa suelen ser 4 personas; número de auxiliares en el comedor -en algunos casos son insuficientes-: 3,5; duración de cada turno: 45 minutos; los principales motivos de queja son la condimentación, cantidad, temperatura o textura.
 
En un estudio realizado en toda España se precisan algunos elementos que interesa conocer de los usuarios como: "no puedo comer bien el pescado, me cuesta masticar o tragar lo que me aportan, los menús se repiten, no conozco el menú.".


También se analizan las preferencias, así como los tipos de dietas más frecuentes que son para la diabetes, túrmix, hiposódica, que muchas veces no tienen un control porque sólo el 9% de los centros tenía el profesional que se encargaba de estas modificaciones, de manera que la gestión de dietas modificadas casi siempre lleva a estados de malnutrición.
 
Otro de los temas importantes es el de la seguridad alimentaria ya que estamos ante un grupo vulnerable y tener todo tipo de controles para la seguridad alimentaria es un tema fundamental


 
En la restauración colectiva se elaboran planillas con la dieta básica y a partir de esta dieta básica se puede ir modificando textura, cantidad de grasa, cantidad de azúcares y así adaptar lo máximo posible a la dieta individualizada.
Se puede variar los elementos en función de lo que sería la pirámide saludable teniendo siempre en cuenta que estas personas pueden necesitar una suplementación en base a su nivel de salud.



   El hecho alimentario no sólo es la alimentación convencional sino que también podemos tener otro tipo de niveles como alimentación básica adaptada, suplementación nutricionales, alimentación enteral, parenteral, etc., en función de las necesidades que vayan surgiendo con los usuarios desde su ingreso.
 
Existe un check list para acreditar, aunque sea de manera interna, los servicios de nutrición y las cocinas donde aparecen aspectos relacionados con la infraestructura, las actividades vinculadas a la alimentación, los controles de tipo nutricional que se realizan en la residencia, cada cuanto se hace y qué parámetros se utilizan, si se tiene en cuenta el riesgo nutricional para adaptar las ingestas, etc.

*- Este check list permite obtener una puntuación que sirve para mejorar y para hacer una valoración global del servicio alimentario en las residencias del entorno público.