martes, 23 de agosto de 2011

QUE TIPO DE PAN DEBEMOS COMER



En muchas ocasiones surge la duda o pregunta de ; que pan será más saludable, el de toda la vida, el de semillas, el de molde, etc?

Los especialistas recuerdan que, en cuanto a su perfil nutricional, no todos los panes son iguales. En general, recomiendan no abusar de los tipos industriales, que suelen ser más grasos y en algunos casos, contener gran cantidad de conservantes para mejorar su textura y alargar su vida media, y sí apuestan "por el pan de toda la vida", por sus mejores propiedades.

"Sin duda, a la hora de la merienda, es mejor el bocadillo que el sándwich. Y si el pan es de tipo rústico, preparado al estilo tradicional, mucho mejor", afirma Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria.

Coincide con su punto de vista Clotilde Vázquez, endocrinóloga del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, quien asegura que "el pan normal es más sano", si bien subraya que en ningún caso hay que demonizar el pan de molde.

Según explica, este último suele ser más refinado y contiene en mayor o menor medida cantidades de grasa -al contrario que los preparados tradicionales-, pero "puede ser un recurso estupendo", sobre todo cuando es difícil comprar pan del día.

Aranceta señala que, a lo largo de la semana, en vez de combinar pan blanco y pan de molde, lo ideal es cambiar este último por un pan integral, que "contiene mucha más fibra, minerales y elementos de valor nutricional" que el que se compra habitualmente.

Y, en caso de recurrir al pan de molde, este especialista aconseja echar un vistazo a su composición. "Hay que fijarse en qué tipo y qué porcentaje de grasas lleva y si contiene otros ingredientes industriales".


** Gráficas interesantes del descenso de consumo de Pan.



** Vídeo promocional sobre el Pan (Incerhpan)

LA DIETA MEDITERRÁNEA SE VA ALEJANDO DE ANDALUCÍA


Me resulta curioso que aunque nuestra “Dieta Mediterránea” haya sido nombrada este año pasado como Patrimonio de la Humandiad, se consuma actualmente la mitad de aceite de oliva que hace 50 años, 270 gramos de pan menos y el vino ha desaparecido prácticamente de las comidas.

Las legumbres, frutas y hortalizas, que son la base de la comida mediterránea, han pasado a un segundo plano en las despensas andaluzas y, como consecuencia de ello, la salud de los habitantes del sur de España se resiente. "Si queremos practicar dieta mediterránea será más fácil en Dinamarca o Finlandia que en la propia Andalucía o el levante español", asegura el presidente de la FEN (Fundación Española de la Nutrición).

Estamos inmersos en un retroceso en la calidad de la dieta andaluza. "Se ha producido un aumento en la calidad de vida, pero cuando se tiene más dinero en el bolsillo la gente no tiende a comer más verdura, pan o garbanzos; se tiende a comer más proteínas, más carne y alimentos ricos en grasa y azúcar".

Según el señor Varela, "el estilo de vida andaluz era muy atractivo y se ha convertido en uno de los más sedentarios de Europa", algo que se une a un par de tópicos que manifiestan que la comida mediterránea es cara y que no queda tiempo suficiente en la vida moderna para poder dedicarlo a cocinar y poder plasmar un menú sano con alimentos de la dieta mediterránea.


"En ocasiones tratamos de escudarnos en que no hay tiempo, pero hay que ser alternativos: existen conservas de legumbres o salsas de tomate, por ejemplo.

La población tiene la idea de que la "dieta mediterránea es cara", algo que se une a los factores de compra de la población: "Elegimos nuestros alimentos por la relación tamaño precio, más por menos. En segundo lugar, por la duración, que no tengamos que ir a diario a por la compra; en tercer lugar, por la facilidad de preparación; y en último lugar, por el factor salud".


** Os dejo aquí la última pirámide de Alimentación Mediterránea que disponemos.


* Vídeos interesantes sobre nuestra Dieta Mediterránea.



LOS PERSONAJES DE LOS DIBUJOS ANIMADOS ANIMAN A LOS NIÑOS A DEMANDAR ALIMENTOS INSANOS


Dado que los niños de 3 a 5 años no salen de compras, ¿cómo llegan a casa los alimentos y bebidas de valor nutricional bajo?

Según explicó la coautora del estudio Dina Borzekowski, profesora asistente de la Facultad de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins en Baltimore, se trata del 'factor de fastidio', ya que de esta forma los niños de 3 a 5 años, logran que sus padres les compren comida que quizás no quisieran comprar de otra forma".

Para averiguar cómo los bebés tienen tanto éxito en llevar esos productos a casa, los investigadores entrevistaron a 64 madres de niños entre los 3 y 5 años de edad. La edad promedio de las madres era de 38 años, y 56 por ciento tenían una licenciatura. La mayoría (88 %) de las mujeres estaban casadas, y 68 % estaban empleadas. Para el 93 por ciento de las madres los ingresos familiares superaban los 60,000 dólares al año.

El hogar promedio del estudio tenía 2 televisiones, y 3 niños del estudio tenían una tele en su habitación. Según las madres, los niños pasaban unos 39 minutos al día frente a una pantalla electrónica, y la televisión daba cuenta de la mayor parte de ese tiempo.


Las madres citaron 3 factores (el empaquetado del producto, los personajes de dibujos animados y la exposición a anuncios) como los principales factores contribuyentes a la conducta fastidiosa.

Una madre (anónima) de una niña de 3 años dijo a los investigadores que había notado la creciente influencia de los personajes de dibujos animados. "Definitivamente lo he notado en los últimos 4 meses. Está más consciente de los personajes. No sabe qué es el producto, pero lo desea. Me choca que esté consciente de esto... los anuncios la motivan. Hace berrinches en toda regla", dijo.

Los padres dijeron que usaban una variedad de técnicas para manejar la conducta fastidiosa, algunas efectivas, otras sin ninguna eficacia. Las estrategias incluían darse por vencido (más del 70 % de las madres admitieron haberlo hecho), los gritos, no hacerles caso, distraerlos, mostrar una coherencia calmada, la evitación, limitar la exposición a los anuncios, las reglas y la negociación, permitir artículos alternativos y dar explicaciones.


"Intentar alejarlos de los mercadólogos al limitar la televisión comercial puede ayudar, pero hay mucha presión por ver lo que otros niños ven",

"Uno de los principios fundamentales de la gestión de la conducta infantil es la coherencia", apuntó Rahil Briggs, directora del Programa Healthy Steps (pasos sanos) del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York.


"Imagínese que usted y su hijo caminan por la calle, y todo lo que el niño desea está el otro lado de una valla de madera. Su hijo intentará mover todas las tablas, a ver si una cede. Si una de las tablas cede, usted acaba de asegurar que estará empujando la valla durante los próximos 6 meses. Y algunos niños están muy motivados".

Si luego de haber dicho que no de forma repetida se da por vencido en el supermercado, esto "refuerza una conducta muy desafortunada, y su hijo lo hará en todas partes, no solo en la tienda", explicó Briggs.


Recomienda "ofrecer una elección cuando en realidad no la hay. Si Juanito quiere el cereal de los personajes pero no se puede, ofrézcale una elección entre dos cereales más saludables. Eso le permite ejercitar su libre albedrío y elegir, pero dentro de los parámetros que usted ha fijado".

"Si puede permanecer firme, cumplir con lo dicho y mantenerse coherente, la conducta fastidiosa de su hijo se reducirá, en todos los niños excepto los más persistentes. Los niños son listos. Dejan de hacer las cosas que no funcionan, y adaptan su conducta", aseguró.