miércoles, 30 de septiembre de 2009

LAS FRUTAS: MITOS Y TABÚES SOBRE SUS CALORÍAS




La particular composición de algunos de estos alimentos los hace poco recomendables para ciertas enfermedades.



Todos hemos escuchado en más de una ocasión que algunas frutas engordan, que las verdes, ácidas o inmaduras son malas para el reumatismo, que comer las más dulces es peligroso si se sufre diabetes, que causan dolor de cabeza, favorecen la digestión o, como el melón, son indigestas si se toman de noche. Pero la realidad es que no se ha hallado información científica que avale tales aseveraciones.




Las más dulces .


El plátano, los higos, las uvas, los caquis o palosantos y la chirimoya son las cinco frutas que se consideran más energéticas.
Muchas personas que siguen una dieta de adelgazamiento, o tienen diabetes, las evitan porque creen que contienen demasiados azúcares y calorías. El plátano aporta unas 90 calorías por cada 100 gramos, casi el doble que el resto. La chirimoya unas 80 calorías. Los caquis, las uvas y la granada, entre 60 y 65 calorías. Pero otras contienen alrededor de 30 ó 35 calorías por cada 100 gramos, incluidos los higos, sobre los que se tiene un concepto equivocado.




De acuerdo a estos resultados, algunas frutas son el triple de energéticas que otras.
Sin embargo, es preciso considerar la cantidad que se consume de cada una de ellas. Un plátano tipo "canarias", sin piel, pesa alrededor de 85 gramos, mientras que una manzana mediana pesa unos 170 gramos. Por tanto, las calorías que aportan ambas frutas son casi las mismas: entre 65 y 75 calorías.




Problemático ácido oxálico.


El ácido oxálico es uno de los componentes de los alimentos que se debe tener en cuenta en patologías renales como la urolitiasis debido a la presencia de cálculos de oxalato de calcio. Entre el 70% y el 80% de los cálculos renales están compuestos de esta sustancia, detectada en mayor o menor medida en todos los vegetales, ya que forma parte de su pared celular.

En algunos casos, se debe limitar la ingesta de ácido oxálico a 50 miligramos o menos por día.
Esta patología exige un tratamiento dietético característico. Las frutas y las verduras son los grupos de alimentos que se deben considerar para adecuar la dieta.
La vitamina C (ácido ascórbico) es un componente precursor de la génesis de ácido oxálico en el organismo. Por ello, las frutas con abundante vitamina C también lo son en este ácido. Es el caso de los albaricoques, las cerezas y las guindas, las ciruelas, las fresas, los cítricos como mandarinas y naranjas, el kiwi, la piña y las uvas negras.



Estas frutas contienen entre 10 y 25 mg de oxalato por cada 100 gramos. Las grosellas, las frambuesas y los arándanos contienen doble o triple cantidad de oxalatos (50 mg/100 g) por término medio, si bien su consumo es muy puntual. La misma proporción de espinacas o de remolacha tiene hasta 300 miligramos de oxalatos, por lo que están consideradas las hortalizas más problemáticas.

Si el ácido oxálico está en exceso o si el organismo no es capaz de metabolizarlo y degradarlo, se liga con el calcio y da lugar a sales insolubles de oxalato cálcico.



La mayor cantidad en el organismo procede de la formación endógena más que de la dieta. Incluso el 40% proviene del ácido ascórbico de alimentos como las frutas. Por este motivo, el consumo abundante, sobre todo en primavera y en verano, puede agravar las piedras en el riñón. En los casos más graves, se debe limitar la ingesta de este compuesto a 50 miligramos o menos por día. El objetivo terapéutico es hacer una dieta baja en oxalatos, pero también controlada en calcio, vitamina C y proteínas animales.



Frutas desecadas y urticaria .


En el secado industrial de las frutas se añaden a menudo aditivos conservantes derivados del azufre, conocidos como sulfitos (del E220 al E228), para evitar que se resequen en exceso. El punto flaco de estos aditivos es que pueden provocar crisis de asma en individuos con esta enfermedad y reacciones alérgicas en personas hipersensibles.

Otros aditivos que pueden causar urticaria de contacto son los benzoatos. Son también conservantes y se distinguen con las siguientes denominaciones: ácido benzoico (E 210), benzoato sódico (E 211), benzoato potásico (E 212) y benzoato cálcico (E 213).
Las personas sensibles al ácido acetilsalicílico, más conocido como "aspirina", tienen más probabilidad de manifestar sensibilidad a los benzoatos dada la semejanza en la estructura química de ambos compuestos.

Las frutas desecadas (higos, ciruelas, uvas pasas...), el plátano muy maduro y el aguacate contienen tiramina. Esta sustancia provoca constricción de los vasos sanguíneos, que puede ocasionar migraña en personas propensas.

Desde hace años se investiga para dilucidar las causas de la potencial asociación entre alergia alimentaria y migraña. Esto puede explicar que muchas personas con alergias asocien el malestar tras el consumo de frutas más problemáticas, como fresas, kiwi, melocotón o albaricoque.




FRESAS Y KIWIS.


Las fresas y los kiwis, además de oxalatos, contienen salicilatos. Estos componentes causan en ocasiones a personas hipersensibles reacciones alérgicas (urticaria y otros síntomas como irritabilidad, nerviosismo).
Las personas afectadas pueden manifestar también alergia al ácido acetilsalicílico. Los salicilatos son los conservantes naturales de las plantas, incluidas algunas frutas como las fresas y el kiwi; verduras y hortalizas como los tomates, los champiñones y los pimientos rojos; y especias y hierbas aromáticas, como la menta o la lavanda.

ARÁNDANOS PARA LAS INFECCIONES DE ORINA











Los arándanos rojos, en sus distintas presentaciones -jugo, comprimidos o cápsulas-, ejercen una acción antiséptica y antibiótica sobre los gérmenes causantes de las infecciones urinarias.

En especial, actúan sobre la "Escherichia coli", tal como revelan los estudios realizados hasta la fecha.


Las mujeres son uno de los sectores más propensos a sufrir infecciones de orina. Entre ellas, destacan la cistitis, una infección localizada en la vejiga, y ciertas infecciones frecuentes durante el embarazo.


¿Jugo, cápsulas o pastillas?

Estos frutos contienen una sustancia que puede ayudar a prevenir las infecciones del tracto urinario e impide que las bacterias se peguen en las paredes de la vejiga. A partir de esta hipótesis, muchas investigaciones tratan de confirmar su papel en la prevención y el tratamiento de las distintas infecciones que se localizan en la vejiga (cistitis), en el parénquima renal (pielonefritis) o en la próstata (prostatitis aguda o crónica bacteriana).

Una de las revisiones más recientes de la Biblioteca científica Cochrane es la realizada en 2008 por los expertos Jepson R.G. y Craig J.C. Los autores identificaron diez estudios que evaluaban el papel de los arándanos en la prevención de las infecciones urinarias. En siete de ellos se analizaba el efecto del jugo de arándano en comparación con el placebo y en cuatro se estudiaba el resultado de los comprimidos (uno de los estudios evaluó tanto el jugo como las pastillas). En total, sumaban 1.049 participantes. Los autores afirman que hay pruebas fehacientes de que el consumo de estos complementos reduce los síntomas y la incidencia de las infecciones urinarias durante un período de 12 meses.

La acción profiláctica del jugo de arándanos es más efectiva en mujeres con infecciones urinarias recurrentes

La acción profiláctica es más efectiva en mujeres con infecciones urinarias recurrentes. Sin embargo, la evidencia no es concluyente para hombres y mujeres mayores, ni para niños. Los estudios seleccionados no emplearon cantidades normalizadas de componentes activos del arándano, los antocianos. Por este motivo, no está clara la dosis óptima y se desconoce si es más eficaz tomarlo en forma de zumo, extracto, comprimidos o cápsulas. Ésta es una de las lagunas pendientes de resolver en investigaciones posteriores.

Prevención sí, tratamiento no

Los mismos autores concluyen que no encuentran evidencia suficiente sobre los efectos del jugo de arándano o de otros productos derivados en el tratamiento de las infecciones urinarias. Por tanto, sólo queda demostrada su utilidad en la prevención, en particular, en mujeres con infecciones urinarias recurrentes.

Un dato destacable es el gran número de personas (hasta un 55%) que abandonan el consumo de zumo de arándanos. Un hecho que se explica por la falta de costumbre a su sabor, fuerte y con un toque amargo. Algunos efectos adversos, como la intolerancia gastrointestinal y un aumento de peso a causa de los azúcares añadidos, provocan que se deje de consumir. Además, puede alterar el efecto de ciertos medicamentos como la warfarina (anticoagulante). Este tipo de interacciones con determinados fármacos se constata con otros zumos de frutas, como los jugos de pomelo o de manzana.

Componentes antiadherentes

Se considera que los ácidos de los arándanos acidifican la orina, un proceso que ocasiona el supuesto efecto antibacteriano. Sin embargo, los estudios no han encontrado que el consumo razonable de jugo de arándano o los comprimidos disminuyan pH de la orina. Desde 1980, se indaga en el mecanismo de algunos de sus componentes para inhibir la adhesión de las bacterias a la pared de la vejiga.

Una investigación examinó el efecto del zumo de arándano en la adhesión de Escherichia coli "in vitro", en un modelo animal y en un entorno clínico. Se descubrió que el jugo inhibe la adhesión del 75% de sus cepas "in vitro". En un ambiente clínico, los efectos antiadherentes de los componentes de los arándanos han sido también contrastados y confirmados a las pocas horas (entre una y tres) de ingerir el zumo.

Desde el Department of Chemical Engineering del Worcester Polytechnic Institute, en Massachusetts (EE.UU.), estudiaron la capacidad de las proantocianidinas para evitar la adhesión de las bacterias a las células epiteliales del tracto urinario: su efecto antibacteriano aumentaba con mayores concentraciones de jugo de arándanos. No obstante, queda por establecer todavía la dosis mínima para conseguir el máximo beneficio sin efectos secundarios. Como contrapartida, los arándanos destacan por su alta concentración de ácido oxálico, una sustancia que deben evitar quienes tienen tendencia a formar cálculos renales de oxalato de calcio.

jueves, 24 de septiembre de 2009

EN LOS E.E.U.U, USTED SE ENCONTRARÁ SIEMPRE Y COMO MÁXIMO A 173 KILOMETROS DE UN MCDONALD´S


En este mapa que os muestro, se resalta a color y de forma geolocalizada, los 13.000 puntos y restaurantes McDonald`s que existen dentro de los Estados Unidos de América.

Stephen Von Worley ha descubierto que, en cualquier lugar de los Estados Unidos de América, uno siempre está dentro de un perímetro de 107 millas de un McDonald's.

Ha creado este mapa ingenioso para ilustrar el concepto.

Según el Sr. Von Worley, "Entre los pequeños caseríos de Pradera y Dakota del Glad Valley se encuentra en el Spot McFarthest: 107 millas de la McDonald's más cercano, en línea recta y a 145 km/h en coche".

Por el camino que vamos, pronto crearemos el mapa en España.


Esto si que es un paseo.



lunes, 21 de septiembre de 2009

VEGETALES Y FRUTAS: ANTIOXIDANTES NECESARIOS Y NATURALES





En los últimos años, estudios científicos apoyan la evidencia de que el consumo diario de abundantes hortalizas y frutas se correlaciona en forma directa con menor riesgo de contraer las enfermedades que son las principales causas de muerte en nuestra sociedad: trastornos cardiovasculares, cáncer, envejecimiento. Asimismo, se ha podido relacionar a los hábitos alimentarios con alto predominio vegetariano con una menor incidencia de trastornos intestinales crónicos, cataratas, sobrepeso y obesidad, diabetes del adulto.



La propuesta, entonces, es analizar cuáles son los nutrientes especiales que nos aporta este grupo de alimentos, para tener suficientes fundamentos a fin de intentar que ocupen un lugar cada vez más importante en la mesa familiar.


¿QUÉ SON LAS HORTALIZAS?


Son vegetales que se cultivan en la huerta, de los cuales una o más partes se utilizan como alimento. Raíces: rabanito, radicha, zanahoria. Tubérculos: batata, mandioca, papa. Tallos: apio, cardo, espárrago. Hojas: acelga, achicoria, berro, espinaca, lechuga, repollo. Flores: alcaucil, brócoli, coliflor. Frutos: berenjena, chaucha, pepino, tomate, zapallo, zapallito.


¿QUÉ APORTAN HORTALIZAS Y FRUTAS?


Este grupo de alimentos aporta variedad de vitaminas y minerales, y constituye la principal fuente de fibra de nuestra alimentación. Contienen, además, muchas otras sustancias que recién comienzan a conocerse (“fitoquímicos”) y a las que se les están demostrando múltiples efectos sumamente beneficiosos para la salud, constituyendo en la actualidad un apasionante campo de interés.


¿QUÉ SON LAS VITAMINAS?


Son sustancias indispensables para la vida que el organismo necesita en muy pequeñas cantidades y no es capaz de sintetizar por si mismo sino que debe obtenerlas de los alimentos. Son 13 en total; no son alimentos en sí, no aportan calorías.

¿Tenemos reservas? Existen 4 que son solubles en grasas (A, D, E, K) y las podemos almacenar; en cambio, las restantes (Complejo B y la Vitamina C) son solubles en agua, por lo que se eliminan en la orina y se deben consumir diariamente, como parte de una alimentación que contenga los 5 grupos de alimentos, pero con abundancia de frutas y verduras, que aportan vit. A, varias del complejo B y ÚNICA fuente de vitamina C. Las vitaminas se destruyen fácilmente durante la cocción y el almacenamiento de los alimentos, ya que son sensibles a la luz, al calor, al oxígeno.


¿QUÉ SON LOS MINERALES?


Son elementos inorgánicos que el organismo necesita para funcionar, y debe ingerirlos con los alimentos. ¿Para qué sirven? Cumplen variedad de funciones: estructura de huesos y dientes, transporte de oxígeno en los glóbulos rojos, transmisión de los impulsos nerviosos, contracción muscular, cicatrización de las heridas, respuesta inmunológica, etcétera. ¿Cuáles minerales aportan las frutas y hortalizas? Son pobres en sodio y ricos en potasio. Los vegetales de hoja verde oscuro pueden aportar magnesio y calcio. En general, la composición en minerales responde al tipo de suelo de cultivo. El hierro de los vegetales, que es de difícil absorción, puede mejorar su aprovechamiento si se lo consume con vitamina C (tomate, ají, cítricos).


¿QUÉ ES FIBRA?


La parte de los alimentos vegetales comestibles que no es digerida por nuestro aparato digestivo. ¿Cómo actúa la fibra? Por su capacidad de fijar agua en el interior del intestino, aumenta el volumen y mejora la consistencia de la materia fecal, contribuyendo con una correcta función intestinal. ¿Todos los alimentos con fibra actúan igual? Depende de la composición de su fibra. Existen dos fracciones: soluble e insoluble. Los granos, con mayor aporte de fracción insoluble en sus cubiertas, actúan combatiendo el estreñimiento. Frutas, hortalizas y legumbres tienen una importante proporción de fibra soluble; ésta al hidratarse, forma una masa viscosa que atrapa nutrientes (colesterol, glucosa) retardando su absorción, y cuando llega al intestino grueso es atacada por las bacterias colónicas favoreciendo el desarrollo de la flora intestinal. Y, entonces, ¿por qué es bueno comer fibra? La alimentación rica en fibra se asocia con una menor incidencia de: constipación, diverticulosis, cáncer de colon, obesidad, diabetes, dislipemia; todas enfermedades muy frecuentes en la actualidad.


¿QUÉ SON LOS ANTIOXIDANTES?


Todos los organismos que utilizan oxígeno para vivir generan normalmente un porcentaje mínimo de partículas oxidantes (“radicales libres”) que tienen la capacidad de dañar a las células. Ese daño mínimo se acumula con los años y es la explicación del proceso de envejecimiento. Los organismo tienen defensas antioxidantes naturales para asegurar el menor daño posible y prolongar la vida. ¿Qué es el estrés oxidativo? Cuando a la producción normal de radicales libres se le agrega la exposición a tóxicos del medioambiente (tabaco, radiación solar, polución, pesticidas), y las defensas antioxidantes no son suficientes, se producen daños irreversibles en las células, incluído el material genético. ¿Qué enfermedades produce? Los procesos oxidativos se han podido relacionar con el desarrollo de varias enfermedades crónicas: cáncer, aterosclerosis, cataratas, demencia senil, artritis reumatoidea, alteraciones de la inmunidad. ¿Cómo puede evitarse el estrés oxidativo? Aumentando las reservas de antioxidantes con una alimentación rica en vitaminas, minerales y fitoquímicos con efecto antioxidante comprobado: vitamina C, vitamina E, betacaroteno, zinc, selenio, fitoquímicos.


¿Qué alimentos tienen más vitamina C?


Hay vitamina C en todas las frutas y hortalizas que se consuman crudas y lo más frescas posible. Son especialmente ricos en esta vitamina: frutillas, naranjas, kiwi, pomelo, vegetales verdes, repollo, tomate. Atención: los alimentos congelados conservan casi toda la vitamina C, en cambio los enlatados, son previamente cocidos, proceso que destruye la vitamina.


¿Con cuáles alimentos aportamos vitamina E?


Con los aceites vegetales, las semillas y las frutas secas. La vitamina E es soluble en grasas por lo que funciona como antioxidante de colesterol malo, retardando el proceso de formación de la placa de ateroma que obstruye las arterias.


¿QUÉ SON LOS FITOQUÍMICOS?

Son un sinnúmero de sustancias responsables del color y del sabor de las distintas frutas y hortalizas. Hay tantos distintos que es difícil clasificarlos y cada alimento tiene decenas de ellos. ¿Qué funciones cumplen? Son pigmentos y, la mayoría, también poderosos antioxidantes. Otros disminuyen la inflamación, otros las reacciones alérgicas.


¿Cuáles son los carotenos?


Son los fitoquímicos que se encuentran en frutas y hortalizas de color rojo, naranja y amarillo. El más importante es el betacaroteno, debido a que en el organismo puede transformarse en vitamina A si se necesita, y el resto actúa como antioxidante. El consumo de carotenos cubre los requerimientos de vitamina A con alimentos más convenientes para la salud, porque los que tienen la vitamina preformada son de alto valor calórico, no aportan fibra y sí grasa saturada (hígado, manteca, huevo) y es conveniente evitarlos.

¿Qué otros fitoquímicos se han estudiado? El licopeno, presente en el tomate; el resveratrol, propio de las uvas rojas y responsable de la “paradoja francesa”, la quercetina de la cebolla, los limonoides encontrados en las pieles de los cítricos, la alicina del ajo. Son solo ejemplos de los varios cientos de sustancias que están en estudio, y que agregan a la acción antioxidante, sus efectos antiinflamatorios o antiinfecciosos o detoxificante hepático, entre otros, según el caso.


¿Y CUÁL SERÍA LA RECOMENDACIÓN PARA LA POBLACIÓN ADULTA SANA?

Asegurar el consumo DIARIO de 5 a 9 porciones de frutas y hortalizas. IMPORTANTE: a diferencia de las vitaminas, en general estos compuestos son estables al calor y se aprovechan mejor cuando se los ingiere de alimentos cocidos. Como son liposolubles, conviene combinarlos con una pequeña cantidad de grasa (salsa, pizza), evitando excesiva cocción por los demás nutrientes.


¿CÓMO REDUCIR AL MÍNIMO LA PÉRDIDA DE NUTRIENTES DE FRUTAS Y HORTALIZAS?

Siempre que sea posible cocine los vegetales enteros y con su cáscara. Reduzca al mínimo el tiempo y la cantidad de líquido de cocción. Aproveche el agua de cocción (sopas, salsas). Prefiera cocción al vapor o microondas. La fritura retiene más nutrientes que el hervido. Trate de conservar a baja temperatura y en recipientes herméticos. Prefiera alimentos congelados a los enlatados.


CONCLUSIÓN: Dispuestos a aumentar nuestras defensas antioxidantes preferiremos consumirlas en su “envase natural”: variedad de hortalizas, frutas frescas y secas, legumbres, hierbas aromáticas y semillas. Con los suplementos comerciales estaríamos perdiendo los beneficios de tantos y tan variados nutrientes, propios de los alimentos.


PRINCIPALES NUTRIENTES Y LA IMPORTANCIA DE LOS CEREALES Y LAS LEGUMBRES



La base de una alimentación sana





En los últimos años, la ciencia de la nutrición ha puesto mayor énfasis en el estudio de la alimentación orientada a preservar la salud y prevenir enfermedades.
La mitad de las muertes en Occidente son producto de la aterosclerosis; sin embargo hasta no hace mucho, la carne y los productos lácteos se consideraban la piedra angular de una alimentación correcta. 

Ahora sabemos que el tipo de grasa que se encuentra en los alimentos de origen animal es la responsable del aumento del colesterol, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular reconocido.

Está demostrado que el consumo habitual de alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, frutas y verduras, PROTEGE al organismo influyendo positivamente sobre la salud y la longevidad. Los cereales y las legumbres han constituido la base de la alimentación humana desde que el hombre primitivo deja de ser recolector para ser productor de alimentos… 


¿PARA QUÉ COMEMOS?
Con los alimentos recibimos la energía (combustible) y los nutrientes (materiales) que nuestro organismo necesita para funcionar correctamente y mantener su estructura.

¿CUÁLES SON ESOS NUTRIENTES?
Los hidratos de carbono y las grasas son los nutrientes proveedores de energía; mientras que las proteínas y minerales son utilizados para construir y mantener estructuras; las vitaminas, la fibra, y el agua, actúan como reguladores de funciones esenciales. 

La mayoría de los alimentos tiene combinaciones de nutrientes, pero ninguno proporciona todos los que son necesarios, por lo que es fundamental realizar una alimentación lo más variada posible.

¿QUÉ SON LAS PROTEÍNAS?
Son el componente básico de todos nuestros órganos y de nuestro sistema de defensa. Están formadas por unidades llamadas aminoácidos. 


¿Qué alimentos tienen más proteínas?
Carnes, pescados, lácteos y huevos: alimentos de origen animal que aportan proteínas de alto valor biológico, ya que tienen todos los aminoácidos que necesitamos.
Cereales y legumbres: alimentos que por ser de origen vegetal aportan proteínas que carecen de algunos aminoácidos.

¿Se puede mejorar la calidad de una proteína vegetal?
Sí. Combinándola con una pequeña cantidad de proteína animal (pan con queso, arroz con leche, polenta con salsa bolognesa); o bien combinándolas entre sí: cereal + legumbre (arroz con arvejas, por ejemplo).

¿QUÉ SON LAS GRASAS?
Son la forma que tiene el organismo de almacenar energía. Son fuente concentrada de calorías (aportan 9 calorías por gramo). Están formadas por unidades llamadas ácidos grasos. 

Éstos pueden ser: saturados (que aumentan el colesterol), monoinsaturados (que lo disminuyen), y poliinsaturados (que el organismo no puede fabricar, por lo que son esenciales). 
Cuando no ingerimos suficientes calorías, el cuerpo recurre a sus propias proteínas para “malgastarlas” y utilizarlas como combustible; afectando el estado de salud y las defensas del organismo.

¿Qué alimentos aportan grasas?
Aceite, manteca, margarina, mayonesa, crema, quesos, fiambres, carnes, nueces, maníes, aceitunas, palta, poroto de soja.

¿QUÉ SON LOS HIDRATOS DE CARBONO?
Son la principal fuente de energía del organismo; cuando se digieren se convierten en glucosa. Pueden ser SIMPLES o COMPLEJOS.

¿QUÉ ES LA FIBRA?
Es la parte de los alimentos vegetales que no puede ser digerida por nuestras enzimas digestivas. La capacidad de hidratarse, fijando agua, aumenta el volumen de las heces y mejora la función intestinal.

¿Qué alimentos aportan más fibra?
Frutas, hortalizas, legumbres y cereales integrales.

¿Todos los alimentos con fibras actúan igual?
Depende del tipo de fibra que predomine. Existen dos fracciones: fibra soluble (en frutas, verduras, avena y legumbres) y fibra insoluble, propia de la cubierta de los cereales, tallos, hojas y piel de frutas y verduras. 

La fibra soluble cuando se hidrata forma una masa viscosa en el estómago que retarda la evacuación y atrapa a los nutrientes, dificultando la absorción en el intestino. A su vez, cuando llega al colon, es atacada por las bacterias (fermentación) que la utilizan como nutriente, favoreciendo el mantenimiento de la flora. Los alimentos de origen animal (con la excepción del pescado) aportan grasa saturada y colesterol, por lo que nos conviene limitar su consumo. 

Los Hidratos de Carbono simples o azúcares: se encuentran en frutas y, básicamente, en azúcar y dulces, que carecen de otros nutrientes (“calorías vacías”). 

Los Hidratos de Carbono complejos o almidones: se encuentran en algunas hortalizas, cereales y legumbres. Son alimentos completos que aportan, además, proteínas, vitaminas, minerales y fibra.

¿QUÉ EXPRESA LA PIRÁMIDE DE LA ALIMENTACIÓN CORRECTA?
Presenta a la población los cinco grupos de alimentos básicos (cereales-legumbres / frutas-verduras / carnes-huevo / lácteos / grasas) que deben estar presentes cada día en nuestra mesa, mostrando en forma gráfica la proporción de cada uno de ellos que debiéramos consumir ara cumplir con las recomendaciones para el hombre sano. 

Una alimentación rica en fibra con buen aporte de su fracción soluble disminuye el riesgo cardiovascular (combate la obesidad y el colesterol) a la vez que colabora en el control de la diabetes (enlentece la absorción de la glucosa) y protege contra el cáncer de colon (diluye cancerígenos).

¿QUÉ SON LOS CEREALES?
Son las semillas o granos de las plantas gramíneas (trigo, arroz, maíz, avena, cebada, centeno). Cada grano está compuesto por varias capas: las envolturas o salvado que contiene la mayor parte de la fibra, el endosperma que contiene el almidón y la mayor parte de la proteína del cereal; y el germen, solo el 3%, pero concentra varios nutrientes: proteínas, vitamina B1, Vitamina E.

¿Cómo se consumen?
En la actualidad, prácticamente la totalidad de la harina que se utiliza para la elaboración de subproductos (pan, galletitas, pastas) es blanca y surge de la molienda, previa separación de envolturas y germen.

¿Qué aportan a la alimentación?
Los cereales son fuente de Hidratos de Carbono complejos (almidón), proteínas de valor biológico reducido (por falta de algunos aminoácidos y, solo si son integrales, de fibra y vitamina B1. 

La harina cuando más blanca y el producto cuanto más refinado, menor es su valor nutricional. En los cereales fortificados se intenta compensar estas pérdidas.

¿QUÉ SON LAS LEGUMBRES?
Son vegetales cuyos frutos estás dispuestos en hileras dentro de vainas (lentejas, arvejas, habas, porotos, garbanzos, soja, maní)

Se consumen secas y cocidas, previa hidratación, para mejorar su digestibilidad.

¿Qué aportan a la alimentación?
Muchas calorías (van de 300 cada 100 gramos en el garbanzo a más de 500 en la soja o en el maní). 

Tienen un alto contenido de proteínas (20%) y de hierro (6-8 mg%) por lo que, nutricionalmente, pueden ser el sustituto vegetal de las carnes, siempre que se los consuma con cereales y vitamina C para mejorar la absorción del hierro. 

La mayoría tienen poca grasa y, al ser vegetal, poliinsaturada. Son una buena fuente de fibra soluble, por lo que se constituyen en alimentos beneficiosos en la mesa de las personas con diabetes o colesterol elevado.

¿POR QUÉ ESTÁN EN LA BASE DE LA PIRÁMIDE ALIMENTARIA?
La ciencia de la nutrición los ha revalorizado teniendo en cuenta que son los alimentos más convenientes para nuestra salud: aportan toda la energía que necesitamos, proteínas que se complementan entre sí, sin grasa saturada ni colesterol y con abundante fibra de tipo soluble, por lo que junto con las frutas y las verduras deberían constituir la mayor parte de nuestra alimentación diaria.

¿CUÁLES SON LAS RECOMENDACIONES PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE?

1. Consuma alimentos variados.
2. Mantenga un peso saludable.
3. Disminuya las grasas, en especial las saturadas.
4. Consuma abundantes frutas, hortalizas, cereales y legumbres.
5. Use el azúcar con moderación.
6. Utilice la sal y el sodio con moderación.
7. Si bebe alcohol, hágalo con medida.

domingo, 20 de septiembre de 2009

GOMASIO; UNA RECOMENDABLE Y NUTRITIVA SAL


Gozar de buena salud no es sólo cosa de suerte. Es cosa de cuidado, de intensión y sobre todo de conciencia. Es cosa de encontrar alimentos que nos den la suerte de tenerla, y tener el conocimiento para saberlos aprovechar.



La sal industrialmente refinada, por ejemplo, puede ser algo muy blanco que se aparezca todos los días en nuestra mesa con cara de inocencia, pero si nosotros no sabemos que no es ella en si misma la que ocasiona daño y desequilibrio a la salud sino nuestro abuso indiscriminado, entonces la sal tan no es tan buena compañera.
Y si además se investiga un poco más en lo que esta en ese salero de cristal, entonces podamos seriamente considerar la clase de suerte que estamos poniendo en la boca.




Es verdad que nuestro cuerpo si necesita sal, (o, más correcto, cloruro de sodio) para sus procesos metabólicos, pero hay que hacer conciencia que un exceso de sal crea insuficiencias renales, reumatismo, retención de líquidos, caída del cabello e irritaciones en la piel entre otras.
Un consumo alto de sal refinada reseca los ojos, la nariz y la garganta, a veces provoca ojeras y estreñimiento.


Al ser humano le bastan 0,2 g. de sal al día para tener cubiertas las necesidades de sal en su organismo, pero el consumo medio actual de cada persona está entre 12 y 20 g., lo cual nos habla de que el organismo (los riñones en especial) tienen que estar haciendo un esfuerzo considerable por eliminar el restante ( son capaces de eliminar 5 gramos de sal al día) y, cuando los riñones están sobrecargados, la sal se almacena en diversos órganos y tejidos, muchas veces la piel viene al rescate para auxiliar en la eliminación de toxinas, entre estas los excesos de sal.


Hacer conciencia de esto y de que la sal refinada pierde minerales importantes en su procesamiento, es lo que ha llevado a muchos a considerar nuevas formas de sustituir la sal de mesa por la sal de hierbas y por el gomasio, palabra japonesa compuesta de los términos Goma (sésamo, ajonjolí) y Sio, (sal).



El gomasio no solo sala ligeramente los alimentos aportándoles un rico sabor, sino que estimula una buena digestión, los enriquece con ácidos grasos no saturados, lecitina, minerales, vitaminas y proteínas. El gomasio neutraliza la acidez en la sangre. Aumenta la inmunidad natural, se puede utilizar para dolores estomacales e intestinales, la menstruación irregular, favorece la producción de leche y los problemas de la vista, alivia el cansancio y utilizado diariamente fortalece los sistemas nervioso e inmunológico.



El gomasio es un condimento que puede sustituir fácilmente la sal refinada, aunque hay que considerar que muchos de los alimentos que consumimos en nuestra dieta diaria, como aquellos enlatados, empacados, etc. contienen cantidades considerables de sal refinada.
Es por esto que ya no solo basta tomar en cuenta las aportaciones de un alimento para enriquecerse de sus propiedades, sino hay que tomar en cuenta lo que estamos consumiendo cada día, pues el consumir gomasio no será suficiente para todo lo mencionado anteriormente si insistimos en seguir consumiendo alimentos que poseen considerables cantidades de sal industrial o sodio natural en las comidas.



Además de ir haciendo un poco de conciencia en que la mayoría de los alimentos enlatados y empacados contienen grandes cantidades de sal, habría que ir acostumbrando al paladar a consumir alimentos más naturales y aderezados con sales naturales, como las hierbas o el noble gomasio. Hay que notar que la principal causa de un consumo alto de sal refinada se debe a que poco a poco hemos ido agregando más sal a las comidas, y el paladar se ha acostumbrado tanto que cada vez demanda más alimentos condimentados, el paladar va perdiendo el gusto por los sabores naturales de las cosas y las papilas gustativas van atrofiando sensibilidad a lo “suave”.


El gomasio no solo es un condimento que da la suerte de ser suave, sano y sabroso, sino que puede ser utilizado en diversas formas en la cocina, es un gran amigo para condimentar arroz, pastas, verduras, sopas etc., muy eficaz si se espolvorea encima de panes o ensaladas.
Atender lo que comemos, si me permito decirlo, es atender lo que somos.


Y atender lo que somos es una muestra de cariño y respeto hacía nosotros mismos.


Es posible encontrar el gomasio en algunas tiendas naturistas, pero puedes hacerlo tu mismo en casa, la manera de realizarlo es realmente sencilla.



Recordar que el gomasio ayuda a asimilar maravillosamente los alimentos, ayuda en casos de anemia y en todas aquellas enfermedades causadas por una dieta alta en acidez, como cuando se consumen grandes cantidades de productos animales como carnes y grasas. Es ideal también para madres que amamantan, ya que el gomasio pasa fácilmente a su leche y el lactante puede beneficiarse con una exquisita leche, suave y asimilable.

domingo, 13 de septiembre de 2009

¿CÓMO LIMPIAR EL ORGANISMO?

Después de una comida gigantesca, o de problemas gástricos provocados por alimentos "no muy buenos", lo mejor es limpiar el organismo.


¿Por qué debemos "desintoxicar" el cuerpo? Nuestro cuerpo necesita limpiarse interiormente con cierta frecuencia para poder regenerarse, asimilar mejor los alimentos y prevenir eficazmente las enfermedades.
Por ello, toda persona sana debería darle al organismo periódicamente un proceso de desintoxicación, sin esperar a que él mismo nos lo recuerde mediante síntomas como cansancio, palidez, ojeras, congestión, pesimismo o irritabilidad.
Entre otras cosas también suele pasar.... nunca falta ese día cuando de repente nos damos cuenta de que lo que hemos consumido no ha sido más que una dieta abundante y alta en grasas. Otros efectos empiezan a sentirse en poco tiempo: diarrea, gastritis, dolor abdominal o de cabeza.

Cuando la persona se encuentra bajo una fuerte presión su organismo genera exceso de adrenalina, noradrenalina, cortisol y aldosterona, lo que ocasiona mayor ansiedad, insomnio, contracciones musculares, así como fatiga física y mental.

Un ayuno sano para desintoxicar al cuerpo es recomendado por lo menos una vez al mes o cada quince días. No es solo un momento para eliminar sustancias tóxicas que el cuerpo ha acumulado, sino también es un pequeño período, el cual se puede aprovechar para ofrecer al cuerpo sustancias nutritivas para su salud.
Cuando se consumen comidas ricas en oligoelementos como el calcio, el magnesio, el yodo y el zinc se activa la producción de energía corporal y la de la hormona aldosterona que evita la retención de líquidos, que es uno de los efectos secundarios del estrés.
La razón de esto es proveer nutrientes a los órganos encargados de desechar sustancias del cuerpo como lo son los intestinos, riñones, hígado y la piel.




¿Como hacerlo?

Recomendaciones dietéticas para desintoxicar al cuerpo:




Tome bastantes líquidos.

No solo para el proceso de desintoxicación, sino que debe ser un hábito que usted mantenga siempre. 8 vasos de 8 onzas al día de líquido es lo que el cuerpo necesita para funcionar óptimamente y eliminar las sustancias innecesarias.




Incluya frutas y vegetales frescos.

Le ofrecen gran cantidad de vitaminas y minerales esenciales para la salud, donde las vitaminas hidrosolubles como las B y C son ideales para éstos procesos. Los antioxidantes naturales favorecen el flujo sanguíneo y aumentan la cantidad de oxígeno que llega al cerebro. En este caso es preferible los jugos a base de ellos, ya que el proceso de digestión es más sencillo.





Algunos de ellos:


Manzana: contiene pectina, el cual es un gran desintoxicante
Limón y zumo de frutas: altas en antioxidantes.
Sandia: es un diurético natural
Jugos de zanahoria, apio, tomate, espinaca y remolacha pueden combinarse para obtener preparar cócteles de jugos deliciosos. Contienen múltiples vitaminas y minerales como Vitamina A, Complejo vitamínico B, Vitamina C, entre otros.




Consuma Yogurt light: excelente para el intestino y regeneración de la flora intestinal, es liviano y contiene probióticos.



Elimine el consumo de azúcar y sal. Su exceso afecta al organismo que está en estrés y el período de desintoxicación es mejor si no se consumen. La retención de agua o edema persistente puede ser un indicador de enfermedades cardiovasculares, problemas de hígado, vejiga o riñón e inclusive puede derivarse de alguna alergia.



Consuma pocas harinas o cereales integrales.
La fibra que estos contienen acelera el proceso digestivo. Modere las cantidades.

Evite el tomar estimulantes como el café, té o alcohol.



Al terminar su período de desintoxicación es muy importante que tome las siguientes recomendaciones:
No trate de reponer lo que no ha comido en una sentada
Introduzca los alimentos poco a poco de nuevo
Evite incluir alimentos altos en grasa y/o azúcar los días consecutivos
No disminuya su consumo de líquidos.




Recomendaciones dietéticas para seguir una dieta liviana.


1. Tome suficiente líquido.


2. Incluya suficientes frutas y vegetales.
Por lo menos 5 porciones distribuidas a lo largo del día.


3. Consuma más pescado.
El pescado contiene ácidos grasos omega-3, los cuales son muy beneficiosos para la salud y ayuda al proceso de limpieza.


4. No use aceite para freír los alimentos.
Es mejor el agua o aceite en aerosol. Es una manera más saludable y económica de alimentarse. Si es posible utilice aceite de oliva, sólo en el plato ya listo, para que mida la cantidad a emplear.


5. Preferir las comidas asadas y hervidas antes que las preparaciones en salsa.

6. Cocinar los caldos y guisos con anticipación para facilitar la eliminación de la grasa al enfriarse.

7. Mastique cada bocado durante 30 a 60 segundos, como mínimo. Recuerde que una buena digestión comienza en la boca.

8. Si sobra comida, guardarla inmediatamente en el refrigerador. Es la mejor forma de evitar la tentación de estar “picando”.

9. Evitar el vino y las bebidas alcohólicas. Otorgan un nivel calórico alto, incluso mayor que las grasas.

10. Siempre procura usar platos pequeños, de forma que las raciones te parezcan abundantes.

11. Procure consumir poca sal y azúcar en sus alimentos. Evite los productos procesados ya que contienen mucho sodio y cuando hay estrés, puede favorecer la retención de líquidos.

12. Actividad física. El ejercicio físico junto a una alimentación saludable y equilibrad son la llave mágica a la puerta de su salud física y mental.



Los Alimentos que ayudan a desintoxicar y limpiar el organismo
El hígado necesita ciertos alimentos para realizar adecuadamente su función de eliminación de sustancias tóxicas ingeridas con la alimentación, fármacos, alcohol, etc. Además, el aumento del flujo de la bilis es una parte importante en este proceso porque la bilis transporta las toxinas solubles en grasa almacenadas para que sean excretará con las heces.


Entre los signos de un flujo biliar pobre se encuentran el estreñimiento agravado por suplementos de fibra, flatulencia, piel y pelo seco, indigestión una o dos horas después de comer, indigestión después de comer alimentos grasos, y heces pequeñas y duras.


Cardo mariano (Sylibum marianum).
Esta hierba tiene diversos efectos positivos en el hígado. Es un antioxidante, ayuda a la regeneración de la célula del hígado, y se utiliza después de la exposición a agentes contaminante químicos e industriales o a los efectos nocivos del exceso de alcohol o del consumo de grasas.



Alcachofas.
Contienen unos compuestos que aumentan el flujo de bilis y ayudan a digerir las grasas.

Colina y metionina. Conocidos como factores lipotrópicos, los suplementos de colina y metionina ayudan a regular el metabolismo de las grasas y a aumentar flujo de bilis.


Vitamina C. Es una vitamina hidrosoluble que ayuda en la detoxicación. La vitamina C es un antioxidante y ayuda también a arducir algunos de los efectos secundarios de la detoxicación, como dolores de cabeza y náuseas.
Multivitaminas. Elige un suplemento multivitamínico que contenga selenio, molibdeno, y zinc.


Remolacha.
Las remolachas contienen un alcaloide llamado betaina, que promueve la regeneración de las células del hígado y el flujo de la bilis. También tiene un efecto beneficioso en el metabolismo de las grasas.

Brócoli. El brócoli y otros miembros de la familia brassica (col, coliflor, coles de Bruselas, col rizada) ayudan a las enzimas hepáticas en el proceso de detoxificación.


Cebolla y ajo. Ambos son ricos en compuestos de azufre, implicado en la sulfatación, que es el camino principal de detoxificación para los productos químicos ambientales y ciertos fármacos y aditivos alimenticios. Ayudan en la eliminación de metales pesados dañinos para el organismo


Frutas y verduras.
Proporcionan vitamina C y glutatión, que son esenciales para la detoxificación.




Proteínas.
El hígado necesita proteínas para llevar a cabo la detoxificación. Habas, frutos secos, semillas, quinoa. Algunas personas pueden preferir comer pescado con moderación.




Raíz de diente de león.
Aumenta el flujo de bilis. Puede tomarse en forma de té.

Suplementación recomendada: Shilajit, Cardo mariano, Cocu, Aloe bebible.

10 ALIMENTOS PARA DESINTOXICARSE

Cuando se trata de la desintoxicación del cuerpo, hay varias maneras que se pueden seguir y suplementos que se pueden tomar. La mejor forma de desintoxicar el cuerpo es comiendo muchos alimentos que verdaderamente desintoxican el cuerpo.

1. Frutas

Las frutas tienen un alto contenido de líquido que ayudan a lavar el cuerpo de toxinas. También son muy fáciles de digerir y tienen un contenido alto de antioxidantes, nutrientes, fibra y muchas vitaminas importantes como la vitamina C.

2. Alimentos Verdes

Cuando esté listo para desintoxicar su cuerpo, llene el refrigerador con algas verdes azules, cebada, hierba de trigo, col, espinacas, espirulina, alfalfa, acelga, arugula (rúcula) orgánicos u otras verduras de hoja verde. Estas plantas ayudarán a dar un estímulo clorofila en su tracto digestivo.

Clorofila deshace el cuerpo de las toxinas perjudiciales para el medio ambiente de las nieblas tóxicas, metales pesados, herbicidas, productos de limpieza y pesticidas. También ayudan en la desintoxicación del hígado.

3. Limones, naranjas y Limas

Estos maravillosos cítricos ayudan en lavar el cuerpo de las toxinas, y ponen en marcha el aparato digestivo con los procesos enzimáticos. También ayudan al hígado en sus procesos de limpieza. Para aumentar la desintoxicación, comience cada mañana con un vaso de agua tibio de limón.

Recuerde, la vitamina C es una de las mejores vitaminas desintoxicantes por que transforman las toxinas en material digerible.

4. Ajo

Este bulbo pungente estimula la desintoxicación del hígado en la producción de enzimas que ayudan a filtrar los residuos tóxicos en el sistema digestivo. Añadiendo el ajo en pedazos o cocido a cualquier plato, ayudará a cualquier dieta de desintoxicación.

5. Brotes de Brócoli

Extremadamente abundante en antioxidantes, los brotes de brócoli pueden ayudar a estimular la desintoxicación de las enzimas en el tracto digestivo, como ninguno otro. Los brotes son más eficaces que una madura cosecha de hortalizas.

6. Té Verde

Lleno de antioxidantes, té verde no sólo lava las toxinas del sistema a través de su contenido líquido, sino que también contiene un especial tipo de antioxidantes llamados catequinas, que aumentan la función hepática.

7. Fríjol Chino

El poderoso vigna radiata (fríjol chino) ha sido utilizado por los médicos Ayurvédicos durante miles de años. Es increíblemente fácil de digerir, y absorbe los residuos tóxicos en las paredes intestinales.

8. Vegetales crudos

Es mejor para los regímenes de desintoxicación o jugos crudos: cebolla, zanahoria, alcachofa, espárragos, brócoli, col, col rizada, coles de Bruselas, coliflor, ajo, remolacha, la cúrcuma, y el orégano. La combinación de estos alimentos ayudará a que su hígado purge toxinas durante el proceso de limpieza. Estos tienen un alto contenido de azufre de origen natural y glutatión. Azufre ayuda el hígado a desintoxicar los productos químicos nocivos.

9. Semillas y frutos secos

Incorpore más de la comida fácil de digerir como las semillas y los frutos secos en su dieta. Esto incluye la semilla de lino, semillas de calabaza, almendras, nueces, las semillas de cáñamo, semillas de sésamo, semillas de chía, el cedro siberiano nueces y las semillas de girasol. Al desintoxicar, evite nueces de mantequilla.

10. Los aceites omega-3

Use cáñamo, lino, semillas, aguacate o aceite de oliva, mientras desintoxica su cuerpo. Esto ayudará a lubricar las paredes intestinales, permitiendo que el aceite absorba las toxinas, y los elimine del cuerpo.

Otros métodos de Desintoxicación:

  • Limpieza de colon
  • Limpieza del hígado
  • Limpieza de los metales
Limpieza de los organismos nocivos