domingo, 3 de junio de 2012

FENILETILAMINA Y CHOCOLATE


 La feniletilamina es una sustancia producida en el cerebro que pertenece a la clase de las anfetaminas, estimulantes del sistema nervioso que permiten superarse durante un lapso limitado de tiempo, por sobreexcitación seguida de agotamiento.


Se ha descubierto que la feniletilamina tiene efectos estimulantes, crea sensación de placer e intensifica las emociones y es la responsable directa de las sensaciones y modificaciones fisiológicas y psicológicas que experimentamos al estar enamorados como excitación, nerviosismo, pensamientos repetitivos y obsesivos sobre la persona objeto de nuestros desvelos, taquicardia, enrojecimiento de la cara, mayor actividad y resistencia al cansancio al estar con la persona amada.
 
Los depresivos graves experimentan a menudo dificultades sentimentales, y es plausible que exista en ellos una alteración hereditaria o adquirida del mecanismo regulador de la producción de feniletilamina, que estaría sometida a fluctuaciones difíciles de soportar.
 
Muchas veces, estos pacientes, confiesan atiborrarse de chocolate cuando padecen. El chocolate es un alimento rico en feniletilamina, 
entre 0,4 y 6,6 microgramos por gramo.

Podría ser que esta ansia de chocolate, corresponda a la búsqueda del aporte alimenticio de una sustancia química que el cerebro ha dejado de secretar en cantidad suficiente.




El 50% de las mujeres entrevistadas para el libro "Por qué las mujeres necesitan Chocolate" confesó que elegiría el chocolate antes que el sexo. Hay quienes al chocolate lo llaman el PROZAC VEGETAL.

También podemos encontrar feniletilamina en productos tan comunes como el queso o determinados embutidos.


BENEFICIOS DEL CHOCOLATE (rtve)

video

jueves, 31 de mayo de 2012

ALIMENTOS EN JUNIO

 "Alimentarse bien sale más barato que alimentarse mal y por intuición". 

Verduras y hortalizas:

Acelga, Ajo, Brócoli, Calabacín, Calabaza, Cebolla, Coliflor, Espárrago verde, Espinaca, Judía verde, Lechuga, Nabo, Pepino, Pimiento, Puerro, Rábano, Remolacha, Repollo, Tomate, Zanahoria.

Frutas:

Aguacate, Albaricoque, Breva, Cereza, Ciruela, Frambuesa, Fresa-Fresón, Higo, Limón, Melocotón, Melón, Nectarina, Níspero, Paraguaya, Pera, Plátano, Sandía.




Pescados y mariscos:

Anguila, Atún, Bacaladilla, Bogavante, Bonito, Boquerón, Cabracho, Camarón, Carpa, Centollo, Cigala, Fletán, Jurel, Langosta Roja, Langostinos, Liba, Mejillones, Merluza, Mero, Nécora, Ostras, Palometa, Perca, Percebe, Pez espada, Raya, Rodaballo, Salmón, Sardina, Tiburón, Trucha.

martes, 29 de mayo de 2012

PASAR HAMBRE Y DEJAR DE LADO EL PLACER NO SIRVE


¿Es posible un peso saludable 
sin la sombra del peso ideal? 
Se pregunta la autora del prestigioso libro "No dieta" Monica Katz (Fat*Fit) y explica de qué modo cambiar hábitos para mantener un buen peso sin pasar hambre ni sacar del menú todo aquello que nos gusta. 
 
Tras más de un siglo de dietas presenciamos una epidemia de obesidad, sobrepeso y cinturas "gordas", lo cual preocupa por su asociación a mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular. 
Frente a ello, lo recurrente es que la gente pase hambre con dietas muy bajas en calorías, poco placenteras y nada sostenibles en el tiempo.
Resultado: fracasos, abandonos y más obesidad. 

Aquí se detallan algunos pasos para conseguir bajar de peso o mantenerlo, alimentándose con sentido común.

1) Aliméntate bien.
Uno de los principios básicos es incluir alimentos de cada grupo, si bien muchos poseen mala "prensa" , la ciencia los ha rehabilitado:

Hidratos de carbono o harinas: 

Elegir los cereales enteros o integrales: son aquellos que conservan las tres partes del cereal (el salvado, el endospermo y el germen). 

  • En general consumimos harinas refinadas a las que la molienda les ha quitado todos los componentes salvo el endospermo (con la consecuente pérdida de vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra, prebióticos, en fin, un "paquete" único de salud). 

  • Utilizar los que poseen bajo índice glucémico, es decir los que al ingerirlos se absorben y degradan lentamente. 

  • Incluir alimentos con almidón resistente (papa cocida con cáscara y enfriada o spaguetti al dente), que no pueda ser degradado por las enzimas presentes en el intestino humano. De esta forma podemos comerlos sin quedarnos con las calorías que estos poseen.

Frutas y verduras: 

Consumiendo por lo menos 5 porciones de este grupo, prevenimos obesidad, diabetes y cáncer. Proporcionan volumen a nuestro menú y nos dan saciedad.

Lácteos: 

Una de las carencias más extendidas en el mundo es la de calcio, producto del reemplazo de la leche por jugos y gaseosas y por la ausencia del hábito de desayuno. 

Se ha comprobado que la leche, y particularmente la descremada, posee múltiples elementos que la tornan un excelente complemento para adelgazar.

Proteínas: 

Lamentablemente desde "la era del colesterol", muchos eliminan o reducen este grupo de alimentos, pues la asocian con el hecho de poseer exceso de grasa. 

Son muy saciógenas e incrementan el gasto metabólico corporal (el organismo invierte combustible para degradarlas y, así, de lo ingerido nos queda sólo un 60% aproximadamente). 

Grasas: 

Son tradicionalmente "el enemigo". Sin embargo, son absolutamente necesarias y si sabemos seleccionar las mejores. 
Las llamadas saturadas o animales y las trans-hidrogenadas derivadas de aceites vegetales- son las que deben ser controladas. 

Pero las omega 3, presentes en los pescados y en semillas de lino o chia, poseen propiedades sorprendentes (antidiabetes, antidepresivas, anti arritmias cardíacas, anti cáncer). Además, ayudan en el descenso de peso.
 
  
2) Respetar la frecuencia de comidas

El cuerpo humano es un transformador de energía: si no comemos, la ahorrará porque interpretará que no disponemos de ella. 

Si funcionamos en modo "ahorro", sólo lograremos rebotar y subir rápidamente de peso. 
Lo que se debe hacer es comer regularmente, 
hacer cuatro o 5 comidas. 

3) Aprender a crear un ambiente "seguro"

Los humanos somos "completadores". 
¿Qué significa ésto? 
Que percibimos un "todo", un objeto en su totalidad, y hasta que no lo terminamos completamente, no lo podemos olvidar. 
El todo de una bolsa de confites MM será todo el paquete: nuestro cerebro no se detendrá hasta acabarlo. 

Lo mismo sucede con el paquete de galletitas o el kilo de helado. La idea moderna no es controlar la cantidad de ese alimento una vez que tenemos delante el paquete: es, por el contrario, armar un ambiente seguro: si algo no lo podemos manejar porque nos gusta demasiado, lo comemos en la confitería, en el bar o, de lo contrario, compramos sólo una unidad, que empiece y termine.

4) Identificar los disparadores

Los humanos estamos expuestos a disparadores de descontrol alimentario que están en nuestro medio ambiente habitual. Y también existen disparadores internos, emocionales, que nos hacen comer sin hambre. 
Por ello, debemos aprender a percibir cuáles son y a comer sólo por hambre "real".
En casa, las fuentes; en el restaurante, la panera; en el trabajo, la máquina expendedora... Todo nos estimula a comer. Elimine, dentro de lo posible, estas señales disparadoras de descontrol o picoteo.
Además, están los disparadores emocionales: los humanos poseemos una zona de comodidad emocional, neutra. Sin embargo, la vida transcurre, en general, fuera de esta zona y, entonces, hacemos uso de la comida para volver a nuestra zona "cómoda". En realidad, no queremos comida, deseamos neutralidad psíquica. 

Quizás bajar y mantener un peso saludable es afrontar la vida, aún fuera de nuestra zona cómoda, sin recurrir a la comida toda vez que no registremos hambre real.

5) Jerarquizar el placer

Una de las funciones del alimento es brindar placer.
Sin embargo, producto de tanto "dietismo", la comida se ha transformado en nuestro enemigo, en un elemento prohibido, lo cual la vuelve generadora de deseo y descontrol. 
Devolvamos al alimento a sus fuentes --nutrición y placer-- legalizando nuestros alimentos preferidos: si los volvemos cotidianos, podremos bajar el deseo por ellos.
Regla práctica: pregúntate qué alimento no podría faltar en tu menú habitual si desearas bajar peso, si no fueras diabética o cardíaca. De esa lista, proponete administrarte una dosis pequeña diaria, legalmente, sin culpas. Si te parece poco, si te resulta escaso, piensa: ¡¡no será mi última cena!!


LOS NIÑOS ESPAÑOLES SÓLO COMEN LEGUMBRES (DIETA MEDITERRÁNEA) SI PREPARAN LA COMIDA SUS ABUELOS


 Un estudio, elaborado por la Federación de Sociedades de Nutrición y la Agencia de Seguridad Alimentaria, muestra que 2 de cada 3 abuelos fomentan una dieta equilibrada entre sus nietos.
En parte es debido porque en la actualidad el cuidado y la educación de los niños corre de la mano de sus abuelos, y esa puede ser la clave para que las nuevas generaciones recuperen la esencia de la dieta mediterránea, paulatinamente olvidada por sus padres.
En los últimos años ha descendido la frecuencia con la que se cocina en los hogares «platos de cuchara» por la falta de tiempo y la adopción de costumbres «prácticas» a la hora de preparar la comida. 
Con la rapidez también se ha reducido el consumo de frutas, hortalizas y legumbres, alejándose la dieta actual de la dieta mediterránea tradicional y saludable.
En el estudio se ve cómo los potajes, solo aparecen en la dieta habitual si en esas casas vive una persona mayor, o si los hijos comen o cenan en casa de los abuelos.
El estudio, se ha realizado sobre un total de 404 encuestas telefónicas a ciudadanos con una media de edad de 70 años.
Como media, los encuestados ingieren aproximadamente 3 piezas de fruta al día, comen pescado cerca de 3 veces a la semana y verduras unas 4 veces, y en su dieta diaria no hay un exceso de alimentos que contienen grasas saturadas.
Más de la mitad de los abuelos del estudio son los responsables de una de las comidas o cenas de la semana de forma habitual. Este porcentaje se eleva al 75% si se trata de los abuelos del sur de nuestro país.
Los abuelos que «alimentan» a sus nietos ejercen, según se desprende del estudio, una influencia positiva en la alimentación de sus nietos.
  • El 64 % (2 de cada 3) de los abuelos preparan a los nietos su comida habitual, y los nietos se adaptan a esta dieta.
  • Según estos abuelos, el 67% de los nietos no comen de todo, principalmente no comen ni verdura ni pescado y si abusan de la carne y en el postre comen más lácteos en vez de fruta.
La gran mayoría de los encuestados (81% de mujeres y el 64% de hombres) habla con sus nietos de la necesidad de mantener una dieta sana y los involucran (a los nietos) en las actividades relacionadas con la hora de comer como el poner la mesa, recoger o preparar los postres.
Los expertos señalan que hay numerosos aspectos de la alimentación que nos sirven para enseñar a crecer, como;
  • implicar a los niños en el diseño de los menús, 
  • dejarles participar en la compra, 
  • involucarles en la cocina, 
  • recuper la comida de la «familia» o 
  • hablarles de la cultura gastronómica propia del lugar donde residen.
  • procurar que el momento de la comida sea un momento de paz y no de riña
  • hacerles descubrir nuevos sabores y texturas para mejorar su empatía con los alimentos. 

sábado, 5 de mayo de 2012

AGUA EN LOS ALIMENTOS Y EN LAS BEBIDAS

  Se calcula que de la cantidad total de agua que requiere el cuerpo, un 20-30% proviene de los alimentos y un 70-80% de las bebidas, pero estas cifras pueden variar significativamente según la forma de alimentarse de cada persona.

La ingesta de agua diaria total es la suma del contenido de agua de las bebidas que ingerimos y de los alimentos que consumimos.
Parte de la población desconoce el contenido de agua que está presente en los alimentos y en las bebidas. 
En esta tabla se muestra el contenido de agua de muchos alimentos y bebidas habituales.
Pincha y descarga:

LAS EMBARAZADAS DEBEN BEBER UN MÍNIMO DE 2,5 LITROS DE AGUA AL DÍA



 Las mujeres embarazadas deben aumentar su consumo diario de agua, pasando de los entre 1,5 y 2 litros diarios recomendados para la población general a, dependiendo de la etapa de gestación, entre 2,5 y 3 litros al día, según advierte la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) que, junto con Solán de Cabras, ha iniciado una campaña de divulgación sobre la correcta hidratación de la mujer durante el embarazo y la lactancia.

 
Durante el embarazo, se producen una serie de cambios fisiológicos que hacen que se incrementen las necesidades de agua, entre ellos un aumento del volumen plasmático.








Aumentar el consumo de líquidos durante el embarazo implica numerosos beneficios para la salud.
  • ayuda a mantener el líquido amniótico donde se está formando el bebé 
  • interviene en la prevención de infecciones urinarias y de formación de cálculos renales.
  • previene también la deshidratación lógica de las gestantes que experimentan vómitos durante el embarazo
 
  • mejora la clásica pirosis (acidez) estomacal asociada a dichos vómitos.
  • ayuda a prevenir un síntoma común del embarazo; el estreñimiento.

Según explicó el Dr. Aranceta (Presidente SENC), la literatura científica pone de manifiesto que el consumo recomendado de agua durante el primer trimestre de embarazo es de 2,5 litros al día.
Sin embargo, a lo largo del segundo y tercer trimestre, la cantidad debe aumentarse y alcanzar los 3 litros diarios.
 
El consejo es también adaptable a la etapa de lactancia, donde las mujeres deben de beber alrededor de 3 litros de agua al día, algo que les resulta más fácil porque el propio organismo hace que se incremente la sensación de sed en la madre para favorecer la ingesta hídrica.




La razón por la que esto sucede es, entre otras, porque el 90% de la leche materna es agua, ya que el recién nacido precisa de más cantidad de agua en esta etapa que en otras posteriores de su crecimiento.




“La deshidratación repercute especialmente en las madres, aumentando el riesgo de cefaleas, estreñimiento, pérdida de turgencia en la piel, cansancio, alteraciones urinarias, así como una menor tolerancia al calor y una disminución de la secreción láctea”.
Se destacó que el agua mineral es más adecuada en los periodos de embarazo, lactancia y primera infancia, ya que es un agua “de baja mineralización, con contenidos interesantes de calcio, magnesio y flúor, además de bajo contenido en sodio”.




 



viernes, 4 de mayo de 2012

EL ATASCABURRAS, COMIDA EN CASTILLA LA MANCHA Y EN ANDALUCÍA

 
 El "Atascaburras" es un plato  tradicional de Castilla la Mancha, concretamente de Albacete y la Serranía de Cuenca, que se come preferentemente cuando hace frío y nieva.

Al parecer, proviene de una receta de la cocina tradicional judía, y el plato contiene diversos ingredientes fáciles de obtener en un pueblo aislado por la nieve, como puede ser el bacalao en salazón (desalado en abundante agua la noche previa), las patatas cocidas y desmenuzadas, el aceite de oliva, el ajo y las nueces.
 
" Existe una leyenda que cuenta que los creadores fueron dos pastores que se quedaron aislados tras una nevada, y que sin otra posibilidad que añadir a un cocido nada más que unas patatas y unas espinas de bacalao, al ver que no era consistente vertieron el aceite de oliva y lo machacaron fuertemente para evitar las durezas de las espinas del bacalao. Tras comerlo dijeron a la comunidad que es una comida que "harta hasta las burras" y se dice que de ahí le viene el nombre ".

"También existen referencias escritas del plato desde el siglo XVII. Cuando un burro se queda atascado en el barro Manchego (muy arcilloso) al meter y sacar las patas, se produce un sonido muy parecido al que se produce al mezclar en el mortero, las patatas el ajo y el bacalao. De ahí el nombre".
Durante la elaboración del "Atascaburras", se van machacando los ingredientes, de tal forma que su textura final sea la de un puré.

Se sirve adornado con nueces, y aunque no es tradicional se emplean rodajas de huevo cocido como decoración.

Receta del "Atascaburras" en Albacete 
(Castilla la Mancha)

En Andalucía, concretamente en Durcal (Granada), existe el plato de las “Atascaburras” pero elaborado  de distinta forma y es en Verano cuando más se consume.
Es un plato tradicional que utiliza parte de los mismos ingredientes, aunque se come frío y como ensalada.

En este, la patata se cuece pero no se tritura, se corta a trozos para agregarle a continuación el bacalao desalado y a tiras, junto al aliño que se prepara con ajos, tomates, aceite de oliva, cebolla, huevos cocidos e incluso aceitunas para decorarlo.
 
  Receta de las "Atascaburras" en Durcal, Granada (Andalucía)


jueves, 3 de mayo de 2012

ALIMENTOS EN MAYO

 "Alimentarse bien sale más barato que alimentarse mal y por intuición".

Verduras y hortalizas:

Acelga, Ajo, Alcachofa, Apio, Berenjena, Brócoli, Calabacín, Calabaza, Cebolla, Col Lombarda, Coliflor, Espárrago verde, Espinaca, Judías verdes, Lechuga, Nabo, Pepino, Pimiento, Puerro, Rábano, Remolacha, Repollo, Tomate, Zanahoria.


Frutas:

Aguacate, Albaricoque, Cereza, Ciruela, Frambuesa, Fresa-Fresón, Limón, Melocotón, Melón, Naranja, Nectarina, Níspero, Plátano, Pomelo, Sandía.

 


Pescados y mariscos:

Anguila, Atún, Bacaladilla, Bacalao, Bogavante, Boquerón, Caballa, Cabracho, Camarón, Carpa, Centollo, Cigala, Congrio, Fletán, Gamba Gris, Jurel, Langosta Roja, Langostinos, Liba, Mejillones, Merluza, Mero, Nécora, Ostras, Palometa, Perca, Pez espada, Rape, Raya, Rodaballo, Salmón, Sardina, Sepia, Tiburón, Trucha.